Performance unipersonal, que, apoyada en el lenguaje de la danza, el teatro físico y el teatro, nos presenta el nacimiento, la vida y el ocaso de una bestia condenada a la veneración y a la brutalidad. La pieza genera preguntas pilares sobre el poder, el territorio y la contradicción en la identidad. El cuerpo del toro es el cuerpo del opresor y del oprimido, una ser que no tiene elección. El intérprete rompe la cuarta pared para entablar una conversación íntima con el público, Todos comen de un mismo alimento, todos están involucrados.