La investigación explora sobre el objeto-ritual como dispositivo escénico capaz de hacer visible la arquitectura psicobiopolitica de disciplina, normaliza y doméstica el cuerpo. A través del espacio escénico performático, la vestimenta, las capas, telas, la estructura y el acto ritual de vestir y desvestir el cuerpo, se configura simultáneamente como memoria, territorio y superficie de inscripción del poder. Tomando el film Quills de Phillip Kaufman (2000) como referencia, la propuesta traslada y reinterpreta sus relaciones entre cuerpo, encierro, censura, deseo y poder hacia una experiencia escénica contemporánea. Donde el objeto-ritual deja de ser el elemento decorativo para convertirse en núcleo de espacialidad y acción, articulando cuerpo, materia y espectador. Pieles Impuestas propone así un espacio donde las capas que visten el cuerpo también revelan las estructuras que lo contiene, confrontando al espectador con aquello que ha sido impuesto, incorporado y naturalizado sobre el cuerpo.