El nuevo tomo de Artistas-investigadoras/es continúa poniendo en juego la constelación categorial de la investigación-creación, que permite una renovación de la teatrología iberoamericana. Destaca, entre las principales: el empoderamiento de las/los artistas y todos los agentes del campo escénico, docentes y estudiantes de teatro, en tanto productores de conocimiento; la reivindicación y auto-reivindicación de los sujetos artista-investigador/a, investigador/a-artista, investigador/a participativo/a y sus múltiples formas de asociación y colaboración colectiva; la valoración del pensamiento teatral sobre las prácticas; la territorialización de las teorías y metodologías; la necesidad de formular teorías ligadas a las bases empíricas del hacer y el conocimiento en nuestros teatros.